Fiesta de La Encamisá de Torrejoncillo (Extremadura)

Torrejoncillo es un municipio de Extremadura, ubicado al norte de la provincia de Cáceres, en el que todos los años sus vecinos celebran con orgullo y devoción una Fiesta catalogada de Interés Turístico Nacional muy singular, conocida como “La Encamisá”.

Cada noche del 7 de Diciembre, en la víspera de la Inmaculada, los vecinos invaden las calles para festejar un acontecimiento histórico a través de una velada que entremezcla elementos bélicos y religiosos. Una amalgama de acontecimientos y sensaciones que convierten a esta fiesta en un acontecimiento popular digno de ver.

El Origen

Aunque los orígenes no parecen estar muy claros, según nos indicaron, “La Encamisá” conmemora la victoria en una antigua batalla (de Pavía, Italia) en la que tomaron parte algunos Torrejoncillanos.  Si bien, también hay otras versiones que sitúa el episodio en batallas más cercanas, en el espacio y el tiempo, como la Reconquista, las guerras de Flandes o las Carlistas.

Pero en todos los casos el argumento del origen parece ser el mismo y, tal y como nos explicaron los oriundos del lugar, se dice que proviene de que algunos valientes tuvieron la ingeniosa idea de cubrir sus cuerpos con sábanas para camuflarse en la nieve. Lo que les otorgó la ventaja de la sorpresa sobre el enemigo y, de esta forma, pudieron ganar la batalla.

Dicha estrategia de camuflaje parece ser también el origen del nombre de la fiesta, por recordar la pícara y antigua maniobra de cubrir y esconder las armas bajo la camisa para despistar al adversario.

Encamisa Torrejoncillo

Paladines en “La Encamisá” de Torrejoncillo (Extremadura)

El componente religioso de “La Encamisá” llegó más tarde y se fue incrementándose con el paso de los años. Así que, lo que en un inicio parece que homenajeaba la insignia de los hombres involucrados en la batalla, ahora vuelca prácticamente toda la celebración en honrar a la Virgen, la Inmaculada Concepción  (La Purísima). Cuyo estandarte e imagen está muy vinculada a la infantería española desde hace siglos.

El caso es que esta combinación de elementos religiosos y militares dan lugar en la actualidad a una celebración en la que se pueden ver jinetes a caballo (Paladines) cubiertos con sábanas engalanadas con estampados de “La Purísima” y estrellas doradas, cientos de hombres y mujeres con escopetas pegando tiros (de fogueo) al aire y otros tantos devotos gritando vivas al estandarte que encarna la imagen de La Purísima y que es portado en procesión por  los jinetes encamisados.

La Celebración

El acontecimiento tiene lugar por la noche y, para caldear el ambiente, los vecinos encienden hogueras en las calles y en torno a la lumbre se juntan para paliar los efectos de las frías noches de diciembre mientras esperan con ansia el inicio de la fiesta.

Según se aproximan las 10 de la noche la gente se va congregando en la plaza de Torrejoncillo, frente a la iglesia de  San Andrés. Allí también se congregan decenas de paladines, cubiertos por las tradicionales sábanas hasta las cejas y portando farolillos. Todo ello armonizado por el sonido de los disparos de escopeta. Miles de ensordecedoras salvas que hacen que, en algunos momentos, el olor a pólvora y el humo lo envuelvan todo. Hasta el punto de que llueve pólvora quemada sobre las cabezas de los congregados.

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Paladines en La Encamisá de Torrejoncillo (Extremadura)

Al mismo tiempo también se va llenando de personas el interior de la iglesia, que esperan ansiosamente a que el párroco porte el estandarte de la Purísima desde el altar hasta la puerta de la iglesia.

Los nervios y la tensión empiezan a notarse en el ambiente. Pero cuando el párroco levanta el pendón y comienza a cruzar la iglesia, a la búsqueda de la salida, el nivel de exaltación se dispara. Puro éxtasis colectivo que no deja a nadie indiferente, con independencia de que se sea más o menos religioso.

Gentes de todas las edades se abalanzan hacia el estandarte y le gritan con entusiasmo reiterados vivas a la virgen, que acompañan de expresivos gestos con las manos que manifiestan aún más si cabe la devoción y el fervor hacia la santa imagen.

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Iglesia de San Andrés durante La Encamisá de Torrejoncillo (Cáceres)

Una vez en la puerta de la iglesia la imagen religiosa pasa a manos de un vecino, que la lleva hasta el interior de la plaza para que la porte un jinete. Lo que multiplica los vivas, los tiros y la revolución de los asistentes. Una auténtica “locura” difícil de explicar y de entender si no eres Torrejoncillano.

A partir de aquí comienza una procesión de varias horas por las calles de la localidad. La cabalgata va haciendo paradas en el camino al ritmo que marcan los vivas que se desgañitan a gritar con devoción los vecinos.

¡Viva la Purísima! ¡Viva la Reina de España! ¡Viva la madre de los Torrejoncillanos!…” se escucha repetidas veces durante el recorrido.

El itinerario finaliza nuevamente en la iglesia, repitiendo el camino a la inversa. Esta vez hacia el altar, ya de madrugada, con el portador del estandarte sorteando el gentío que se encuentra en el camino y repleta el altar para recibir con los últimos cánticos a la santa imagen.

En ese instante finaliza el momento cumbre de “La Encamisá” tradicional y da comienzo la otra fiesta, la de la zona de bares que dura hasta que el cuerpo aguante.

En resumen, para nosotros lo vivido fue una auténtica experiencia cultural que no podremos olvidar.

El Convite

Al día siguiente, el 8 de Diciembre, tras la procesión de “La Pura”, hay otro evento que convoca a todos los vecinos de Torrejoncillo. En él los Mayordomos, que son los encargados de organizar y correr con los gastos de la fiesta, convidan a todo el mundo a comer y beber en un convite multitudinario.

Tras las misa del medio día, los vecinos se dirigen a la casa del “Mayordomo” para disfrutar de una comida popular, en la que se aprovecha para agradecer y felicitar a los orgullosos organizadores del evento.

Torrejoncillo extremadura

Camino del Convite en Torrejoncillo (Cáceres)

Se trata de otro acontecimiento popular que, en esta ocasión, nos permitió conocer y disfrutar de los productos de la tierra. Embutidos, guisos de venado, vino de pitarra o los dulces típicos (roscas, coquillos y rosetas) circulan por las mesas para ser degustados e invitar a conversar con los vecinos.

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Convite durante la Encamisá de 2015 en Torrejoncillo

Por todo lo dicho y lo vivido entre el 7 y el 8 de Diciembre en Torrejoncillo, estamos tremendamente agradecidos a sus vecinos por darnos la oportunidad de conocer su sorprendente Fiesta de La Encamisá. Acordándonos especialmente de nuestros amigos del Café Bar Colo y de la Mayordoma de 2015 y sus hijos, que nos permitieron vivir la experiencia del convite como un Torrejoncillano más.

Que sirva el presente artículo para dar a conocer la Fiesta de La Encamisá de Torrejoncillo, un buen ejemplo del tremendo y diverso patrimonio turístico que se puede disfrutar en España. Una auténtica experiencia de turismo rural o de interior que, con independencia del carácter religioso que la acompaña, recomendamos conocer porque no os dejará indiferentes ¡Viva!

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