Machu Picchu (Perú): El Viaje Soñado

Nuestro viaje a Perú fue la primera gran aventura mochilera que emprendimos, tras varios meses de planificación, de ahorrar dinero y de soñar con conseguir llegar hasta uno de los lugares más emblemáticos del planeta, Machu Picchu.

Pocos sitios en el mundo contribuyen tanto al síndrome del eterno viajero como Machu Picchu. Un lugar único que deja huella e impulsa a no querer dejar de viajar y conocer nuevos lugares.

Uno siempre sueña con poder viajar a lugares emblemáticos y, después de muchos países y lugares visitados, sin duda, Machu Picchu está entre esos lugares y es unos de los 3 que más nos ha impresionado.

Se trata de una joya arquitectónica del extinto Imperio Inca que, a pesar de la marabunta de viajeros que la visitan todos los años, se ha conseguido conservar bastante bien hasta nuestros días.

Machu Picchu Huaynapicchu

Machu Picchu (Perú)

Ubicada en la cordillera central de los Andes Peruanos, la antigua ciudad y Santuario Inca se integra de forma armoniosa e inteligente con el medio natural, en una zona de abrupta topografía y a más de 2.400 metros sobre el nivel del mar, dando lugar a una imagen única de increíble belleza. Motivo por el que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO  en 1993 e incluida en la Lista de las 7 Maravillas del Mundo Moderno.

Cómo Llegar

Machu Picchu forma parte del departamento peruano de Cusco, en la provincia de Urubamba, alzándose sobre una cordillera montañosa que perfilan los ríos Apurimac y Urubamba.

La puerta de entrada al complejo arqueológico se encuentra en la que fue la capital del antiguo imperio Inca, la ciudad de Cusco (o Cuzco), a unos 110 kilómetros por carretera.

Para llegar hasta Machu Picchu desde Cusco, nosotros nos decantamos por contratar un paquete turístico, de 2 días, para ahorrar tiempo y ganar en comodidad. Aunque luego no todo resultó ser tan cómodo.

En los alrededores de la Plaza de Armas de Cusco hay numerosas agencias locales que ofrecen paquetes turísticos para visitar las ruinas. Siendo la oferta de agencias muy diversa, lo que nos permitió negociar el precio del paquete final contratado.

Por 492 US$ (para 4 personas) contratamos el autobús (ida y vuelta) Cuzco – Ollantaytambo, el tren (ida y vuelta) Ollantaytambo – Aguas Calientes, el alojamiento (2 noches) con desayuno en Aguas Calientes, el billete de subida en autobús desde Aguas Calientes hasta las ruinas, la entrada a Machu Picchu y una visita guiada por el recinto.

Desde Cusco se puede llegar por carretera hasta la población de Ollantaytambo, punto de partida del famoso tren (más de 20 US$ por persona) que, lleno de mochileros, transita paralelo al río Urubamba para llegar hasta la localidad de Aguas Calientes. Esta última sirve de “campo base” para realizar la ascensión hasta las ruinas de Machu Picchu, pudiendo encontrar allí alojamiento, transporte, tiendas, bares y restaurantes para hacer cómoda la visita a las ruinas.

Peru Machu Picchu

Ciudad Inca de Machu Picchu y Huayna Picchu (Perú)

Desde Aguas Calientes salen los autobuses que ascienden, durante 9 serpenteantes kilómetros y 25 minutos de recorrido, hasta la entrada a Machu Picchu. Actualmente el billete cuesta 24 US$ (ida y vuelta).

Sin embargo no todo salió como esperábamos y, sin calificarlo como algo normal, tuvimos la puñetera suerte de padecer las malas artes de la agencia en la que contratamos el viaje a Machu Picchu. Ya que nos colocaron como alojamiento una habitación con techumbre parcheada con chapas y con goteras que, cuando llovía (todos los días), convertían la habitación en un parque acuático. Siendo imposible pegar ojo en semejante cuchitril.

Consecuentemente, de regreso a Cusco, no nos quedó otra que ir a reclamar a la agencia y denunciar el abuso ante la Autoridad Turística.

Por eso tenemos que reconocer la excelente labor de la oficina de turismo de Cusco y de la policía turística peruana. Ambos nos ayudaron a reclamar ante la agencia el agravio sufrido y a ser compensados con la devolución de parte del importe de la reserva realizada (los 496 US$), con la condición de retirar la denuncia interpuesta. Lo que nos confirmó que se toman muy en serio la protección del turista en Perú.

Así que, si os llegara a ocurrir lo mismo, no dudéis en reclamar. No deja de ser un engorro, en tiempo y discusiones, pero merecerá la pena para con ello evitar que se repitan más situaciones similares.

A pesar de todo, el haber conocido Machu Picchu compensó con creces los pequeños inconveniente sufridos para llegar hasta allí.

Qué ver y hacer

La entrada a las Ciudad Inca de Machu Picchu, en el momento que nosotros realizamos nuestro viaje (2006) costaba casi 12 US$, permitiendo tener un acceso prácticamente ilimitado a todo el complejo arqueológico.

Machu Picchu fue construido tomando como referencia el patrón arquitectónico de la capital del imperio Inca, Cuzco, y se adaptó con ingenio la complicada orografía montañosa de la zona y al clima lluvioso del lugar.

Por su ubicación, durante gran parte del día es fácil encontrarse las ruinas ocultas bajo las nubes. Pero eso, lejos de ser un inconveniente, forma parte del espectáculo del lugar.

Cuando las nubes empiezan a levantarse y se comienzan a vislumbrar los antiguos edificios de la ciudad Inca, cuesta creer que el ser humano tuviera la voluntad y la fuerza para construir semejante obra en un lugar tan poco accesible. Aunque, seguramente, eso era lo que los antiguos Incas buscaban. La seguridad que ofrecía la inaccesibilidad del lugar.

El paisaje onírico resultante según va desencapotándose el cielo es, sencillamente, brutal. De los que te dejan con la boca abierta y sin pestañear durante un buen rato.

Despejadas las nubes, se pueden distinguir dos zonas perfectamente diferenciadas de la ciudad, el Sector Urbano y el Sector de las Terrazas o Agrícola.

El Sector Urbano es el de mayor superficie, conformado por edificios construídos con grandes bloques de piedra de diferentes simetrías, y perfectamente pulidos y encajados, que se reparten entre plazas y calles que salvan los desniveles del terreno a través de numerosas escaleras repartidas por todo el recinto.

Sector Urbano Machu Picchu

Sector Urbano en Machu Picchu (Perú)

Una seña de identidad de la arquitectura Inca es que las ventanas y las puertas de los edificios tienen forma trapezoidal. Algo que se puede ver por todo el complejo, en el que también son características las Huayranas, un tipo de construcción típica rectangular con solo tres paredes y techumbre de paja.

Pero, sin duda, el gran protagonista de este sector es el Templo de Sol, un edificio semicircular de bloques de granito perfectamente pulidos y colocados, y su Tumba. Encontrándose ambos prácticamente en el centro del complejo arqueológico.

Por otro lado está el Sector Agrícola, que se caracteriza por sus llamativas terrazas escalonadas construidas para salvar el desnivel del terreno, ganándole superficies más cómodamente cultivables, y evitar la erosión ocasionada por las lluvias.

Es fácil encontrar a las típicas llamas o alpacas andinas pastar por las terrazas del sector agrícola, posando de forma natural para los insistentes viajeros que quieren obtener una imagen idílica de Machu Picchu a través de sus cámaras de fotos.

Prácticamente a la entrada del complejo arqueológico hay un punto elevado con buenas vistas sobre ambos sectores, en el que merece la pena detenerse a contemplar cómo se van levantando las nubes, a primera hora de la mañana, y poco a poco dejan entrever el espectacular tesoro que ocultan, las ruinas de Machu Picchu con el imponente Huayna Picchu al fondo.

Curiosamente muchos confunden el Huayna Picchu,  la montaña que se ve al fondo de las ruinas en las típicas fotografías y postales del lugar, con Machu Picchu.  Pero no, no son lo mismo. Aunque ya es imposible imaginar el uno sin el otro.

Se puede subir a la cima del Huayna Picchu, en una ascensión de una hora de duración hasta situarse a cerca de 400 metros de altura sobre las ruinas de Machu Picchu. Desde arriba se pueden obtener unas magníficas vistas sobre el “verdadero” Machu Picchu aunque, si no se dispone de buena condición física o se padece vértigo, es mejor pensárselo dos veces antes de subir. El acceso es limitado y requiere una entrada adicional a la de acceso a las ruinas.

Machu Picchu Peru

Vista sobre Machu Picchu desde Huayna Picchu (Perú)

Por último, recomendamos “perderse” por los alrededores de las ruinas siguiendo los caminos que llegan hasta el complejo. Se puede seguir el famoso Camino Inca (Inti Punku), en sus últimos metros antes de llegar a Machu Picchu, para sentir la sensación de los que llegan a pie hasta las ruinas. Los senderos ofrecen buenas vistas sobre el fondo del valle del río Urubamba y el resto de la cordillera montañosa.

El lugar impresiona tanto que nosotros estuvimos desde las 7 de la mañana hasta cerca de las 5 de la tarde disfrutando de todo lo que ofrece la espectacular ciudad Inca de Machu Picchu y sus alrededores.

En resumen, nuestro viaje a Machu Picchu fue un sueño hecho realidad.

                             Video de viaje a Machu Picchu (Perú)

Consejos de Viaje

Como resultado de nuestra experiencia viajera a Machu Picchu, aquí van una serie de consejos que esperamos puedan ser de utilidad para aquellos que tengan en mente viajar hasta allí.

1) Siempre viene bien llevar dólares americanos (US$) como moneda de pago general. Ya que para los extranjeros, casi todo lo que se ofrece está valorado.

2) La demanda de alojamiento puede llegar a ser muy elevada en temporada alta (Junio, Julio y Agosto), por lo que se hace conveniente reservar habitación con tiempo.

3) Desde hace unos años es imprescindible hacer la reserva de la entrada a las ruinas con antelación, al objeto de controlar el número de visitantes que acceden a la zona arqueológica de Machu Picchu.

4) Conviene subir a las ruinas a primera hora (06:30-07:00 h.), con los primeros autobuses, para evitar aglomeraciones y ver aparecer las ruinas de entre las nubes. Entorno a las 9 de la mañana se empieza a levantar el manto de nubes que oculta la antigua ciudad inca, dando lugar a un espectáculo que recomendamos no perderse.

5) La ascensión al Huaynapicchu es recomendable hacerla a primera hora también, ya que hay un cupo limitado de visitas diarias (hasta 400 personas), que pueden acceder hasta las 11:00 h.

6) No olvidar que para poder realizar la ascensión al Huaynapicchu se requiere una entrada adicional a la de acceso a Machu Picchu, que hay que reservar con antelación.

7) Se puede ahorrar unos dólares si se baja andando desde Machu Picchu hasta Aguas Calientes, pasando del autobús. Es cuesta abajo y por el camino se pueden ver los niños del pueblo divirtiéndose mientras corren como flechas escaleras abajo por el camino que cruzan entre la zigzagueante carretera que comunica con el pueblo.

8) ¡Ojo con el mal de altura! Machu Picchu está en una cordillera montañosa y el viaje en tren desde Ollantaytambo, la subida en autobús desde Aguas Calientes o la ascensión al Huayna Picchu pueden llegar a causar los típicos síntomas del mal de altura. 

9) Puede llegar a llover en cantidad, así que no olvidar el chubasquero.

10) Es aconsejable llevar algo de comida y agua en la mochila. La visita es tan entretenida que las horas pasan y ni te enteras, olvidándote de comer hasta que las fuerzas empiezan a flaquear por no parar de un lado a otro de la ruinas.

11) Si quieres guardar un recuerdo original de la visita a Machu Picchu, en las taquillas de la entrada se puede dejar constancia de la visita sellando el pasaporte con el sello del lugar. Pagando, claro.

12) Para relajarse tras un largo día de visita a Machu Picchu, una buena opción es dirigirse a las piscinas termales que hay a menos de 1 kilómetro al Este de Aguas Calientes. Allí se puede disfrutar de relajantes baños en aguas a más de 36ºC.

13) Por último, no dudéis en dirigiros a la Policía de Turismo si sufrís algún tipo de contratiempo durante vuestra estancia. Son una buena ayuda.

14) Este es solo de relleno, para que la lista de consejos no termine en 12+1. Aunque no está de más insistir en la idea de disfrutar de la experiencia, no defrauda.

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2 comentarios

  • DEIVIS

    El Trayecto del Camino Inca es ruta reconocida y legendaria del Perú, que combina una asombrosa mezcla de zonas arqueologicas incas, paisajes de montaña, exuberante bosques nublado y extensa selva subtropical.

    • Deivis, gracias por tu comentario. Nosotros no tuvimos la oportunidad de llegar a Machu Picchu desde el Camino Inca, pero seguro que también es una gran experiencia. Sea por un lugar o por otro, la cuestión es llegar y poder disfrutar de un lugar tan mágico como este Santuario Inca.

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