Ruta por la pionera Presa del Pontón de la Oliva y las Cárcavas de Valdepeñas de la Sierra

La naturaleza es caprichosa y, allí, donde menos te lo esperas, siempre está dispuesta a sorprendente. Un ejemplo de ello lo encontramos a unos 60 kilómetros del centro Madrid, en los vecinos términos municipales de Patones (Madrid) y Valdepeñas de la Sierra (Guadalajara).

En este punto el río Lozoya hace de límite natural entre las Comunidades Autónomas de Madrid y Castilla la Mancha y, durante su curso hacia el encuentro con el río Jarama, sus aguas son protagonistas como elemento moldeador del terreno en la zona y como punto clave para el abastecimiento de la capital desde mediados del siglo XIX.

Elementos de suficiente interés para que sea totalmente recomendable una visita a este enclave del Valle del Lozoya en la Sierra de Ayllón, a través del cual conocer el origen de una de las infraestructuras hidráulicas pioneras en Madrid, y también la causa de su fracaso, y descubrir una de las formaciones geológicas más singulares que se pueden ver en el entorno de la capital.

La visita propuesta se puede llevar a cabo a través de una entretenida ruta senderista de corta distancia, apta para prácticamente todos los públicos, que nos va a acercar a dos puntos clave asociados al río Lozoya; la histórica Presa del Pontón de la Oliva y las llamativas Cárcavas de Valdepeñas de la Sierra.

Por su singularidad e interés desde el punto de vista histórico y natural, ésta puede ser una excursión muy recomendable para disfrutarla con los pequeños de la casa. Bien sea por tramos o en su totalidad, dependiendo de la capacidad de cada uno para trotar y gastar suelas por el campo.

La Pionera Presa del Pontón de la Oliva

Ubicada en las inmediaciones del Cerro de la Oliva, la Presa del Pontón de la Oliva fue pionera por ser la primera infraestructura hidráulica que se llevó a cabo para poder abastecer de agua a una ciudad en continuo crecimiento como Madrid.

Ya desde la época de Carlos III se venían evaluando opciones para mejorar el suministro de agua potable de la capital, pero no fue hasta 1856 cuando se finalizó esta presa de enormes sillares y mampostería que se levanta en un cañón del bajo Lozoya, a lo largo de más de 70 metros de longitud y hasta los 27 metros de altura sobre el cauce del río. Siendo un referente dentro de las infraestructuras del Canal de Isabel II en la Comunidad de Madrid.

Presa ponton oliva

Presa del Pontón de la Oliva (Madrid)

Unas 2000 personas participaron en su construcción, entre ellos algunos presos, y las condiciones de trabajo fueron duras. Llegando a padecer incluso alguna epidemia de cólera.

Una obra avanzada para su época, pero también muy desafortunada y con una vida útil acortada por un fallo de planteamiento inicial que la condenó a su infrautilización y posterior desuso. Ya que al poco tiempo de ser finalizada se confirmó que importantes filtraciones del terreno impedían que se llenara su embalse y pudiera cubrir las necesidades de abastecimiento para las que se construyó.

madrid ponton oliva

Río Lozoya en la Presa del Pontón de la Oliva (Madrid)

Por dicho motivo algún tiempo después se construyó una nueva presa aguas arriba, la Presa de El Villar en Puentes Viejas. Lo que condenó definitivamente a la Presa del Pontón a los 30 años de su finalización.

La causa de las filtraciones que condenaron a esta construcción histórica se encuentra en que fue levantada sobre una base de caliza. Un tipo de roca muy permeable que, por la acción del agua, sufre lo que se conoce como karstificación (disolución del material rocoso por acción del agua).

Se realizaron numerosos intentos para impermeabilizar su base, pero todos fueron infructuosos.

Así que, de referente de la ingeniería civil de la época, incluso a nivel europeo, pasó a ser un quebradero de cabeza y una obra condenada al fracaso.

En la actualidad es posible acceder al muro de presa, contemplar su construcción escalonada y su desagüe hacia el río Jarama desde su parte más alta. También es posible acceder a sus pasarelas laterales, que se adentran en el cañón del Lozoya ofreciendo buenas vistas sobre el cauce del río y las paredes de roca aledañas.

ponton oliva Guadalajara

Pared de Caliza en el cañón del río Lozoya

Esta paredes calizas del cañón son muy frecuentadas actualmente por los practicantes del deporte de la escalada y, por otro lado, la ruta que sigue aguas arriba del Lozoya entre el cañón también es muy frecuentada por los que gustan de practicar el senderismo.

Finalmente indicar que, para los amantes de la geología y las curiosidades, otro aspecto de interés en la zona lo representa la propia roca caliza que abunda en el lugar. Se trata de un tipo de roca que nos indica que muchos millones años atrás estos dominios al noreste de Madrid estuvieron bañados por el mar y, consecuencia de su singular formación sedimentaria, es posible encontrar en la zona (buscando con detenimiento) algún resto fósil marino del Cretácico (ni más ni menos). En algunas construcciones de la presa se pueden ver algunos ejemplos de estos fósiles.

Así que, además de por su interés histórico, desde el punto de vista de la geología y la paleontología la visita al Pontón de la Oliva puede ser también muy interesante.

Cómo Llegar al Pontón de la Oliva

Es muy sencillo acceder desde Patones, al noreste de Madrid, siguiendo la carretera M-102 hasta la M-134 para llegar a la misma presa del Pontón de la Oliva. Cruzando el puente que hay frente a su muro, al otro lado, hay un aparcamiento de tierra en el que poder aparcar el coche.

Puente lozoya ponton oliva

Puente sobre el río Lozoya en el Pontón de la Oliva (Madrid)

Las Cárcavas de Valdepeñas de la Sierra

A no mucha distancia de la presa se encuentran las Cárcavas de Valdepeñas de la Sierra, que también son conocidas como “Cárcavas de Patones”, “Cárcavas de Madrid” o “Cárcavas del Pontón de la Oliva”. Si bien la realidad es que se  ubican en las tierras alcarreñas de Valdepeñas de la Sierra.

madrid carcavas patones

Cárcavas en Valdepeñas de la Sierra (Guadalajara)

La singularidad de estas cárcavas radica en que aparecen como de la nada entre los afluentes del río Lozoya, dando lugar a un particular paisaje de puntiagudas formas y angulosos corredores, en un terreno muy escarpado que destaca de su alrededor por su vivo color rojizo.

carcavas patones madrid

Cárcavas en el Valle del Lozoya (Guadalajara)

El origen de estas cárcavas, una vez más, está relacionado con el poder del agua para alterar el terreno por el que circula. Especialmente en lugares de pendiente pronunciada, en los que el agua de lluvia y la escorrentía dan lugar a un fenómeno erosivo que es capaz de horadar el terreno blando arcilloso de la zona (de ahí el color rojizo característico), formando pronunciados surcos y las curiosas formas puntiagudas que se pueden ver en la actualidad.

patones madrid carcavas

Cárcavas de Valdepeñas de la Sierra (Guadalajara)

Una vez expuestas las arcillas a la intemperie, otros elementos erosivos como el viento también contribuyen a pronunciar el fenómeno causante de las cárcavas.

El paisaje resultante es bastante espectacular y por ello visitarlo es altamente recomendable. Recuerda mucho a otros paisajes similares, como las Bárdenas Reales (Navarra), y a otras formaciones geológicas curiosas como las que visitamos en la Capadocia (Turquía). Pero a pequeña escala y con la ventaja de estar más cerca del centro peninsular.

Como complemento adicional, desde la parte más alta de las cárcavas, las vistas sobre el valle son excepcionales.

madrid patones carcavas

Vistas sobre el Valle del río Jarama (Madrid)

Cómo Llegar a las Cárcavas de Valdepeñas de la Sierra

Desde el Pontón de la Oliva hay un recorrido de aproximadamente 1 hora andando hasta las Cárcavas.

Tomando como punto de partida el aparcamiento en el puente sobre el Lozoya, junto a la presa, la ruta implica recorrer unos centenares de metros por una estrecha carretera comarcal, en dirección a Valdepeñas (Guadalajara), hasta una pronunciada curva de la que sale un camino que se adentra en un olivar, para finalmente llegar campo a través (aunque se ve una senda) que conduce hasta un lateral de las cárcavas.

¿Qué más ver en los alrededores?

Como aliciente extra para completar la visita recomendamos acercarse a la cercana localidad de Patones de Arriba. Uno de los pueblos más bonitos y con encanto de la Comunidad de Madrid.

Por su ubicación en un entorno natural destacado y su empeño por conservar una arquitectura popular basada en la piedra, este rincón rural próximo a Madrid se ha convertido en uno de los lugares más visitados de la región.

Numerosos negocios de hostelería han surgido al calor de su éxito turístico como una interesante propuesta de turismo rural. Entre los que se incluyen numerosos alojamientos rurales y restaurantes.

patones arriba madrid

Patones de Arriba (Madrid)

Pero su excesivo éxito hace recomendable el procurar evitar visitarlo durante los fines de semana. Momento en el que sufre una invasión.

Otra interesante opción para visitar, en este caso un poco más lejos, se encuentra en otra localidad con encanto de la Comunidad de Madrid; La Hiruela.

Está a una hora en coche al norte del Pontón de la Oliva, dentro de los dominios de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, y es otro buen lugar en el que disfrutar de la naturaleza y las posibilidades del mundo rural.

(172)

Related posts:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anti Spam Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.