Vacunación Internacional

VacunacionDependiendo del destino elegido para viajar los requisitos recomendables, y en algunos casos exigibles, de vacunación cambian. Por dicho motivo, de cara a estar bien informado y como ya se indicó en algún post anterior (La Salud Antes de Viajar), es muy aconsejable visitar un Centro de Vacunación Internacional.

Es obvio que no en todos los lugares las condiciones sanitarias son las mismas y, por lo tanto, los requisitos de vacunación y de químioprofilaxis pueden variar sustancialmente. Por dicho motivo, insistimos, primero informarse bien si existen dudas sobre las condiciones de sanitarias y seguidamente decidir en qué medida debemos vacunarnos o no.

Como igualmente se indicó en fechas anteriores, en el apartado de La Salud Antes de Viajar, hay determinado tipo de vacunas obligatorias que se exige tener para poder acceder a determinados países. Es el caso de la Vacuna de la Fiebre Amarilla, para la que habrá de expedirse (pagar) el Certificado Internacional de Vacunación, o la Vacunación contra la Enfermedad Meningocócica (exigida en determinados países árabes).

Certificado 1c

Ejemplo de certificado de vacunación obligatoria contra la Fiebre Amarilla

Pero existen también otro tipo de vacunas para las que, sin ser obligatoria, su administración es recomendable. Aunque la decisión final sobre si se quiere o no ser vacunado depende de cada uno.

A continuación se indican las enfermedades para las que se establecen esas vacunas recomendables y que cuya administración puede llegar a ser interesante según los casos. Algunas se incluyen en el calendario de vacunación sistemático de nuestro sistema sanitario, pero otras muchas no.

  • Tétanos: típica vacuna que todos creemos tener pero que no recordamos desde cuando. Pues bien, es aconsejable ponerse una vacuna de refuerzo cada cierto tiempo (10 años apróx.). Es decir, no vale con una dosis única. El tétanos se puede contraer igualmente en el país de origen, aunque con menor probabilidad que en destinos más “arriesgados”, por lo que es conveniente tener los refuerzos pertinentes.
  • Dífteria: igualmente es por todos conocida, ya que suele estar incluida en el calendario sistemático de vacunación, y también se aconseja completar con vacunas de refuerzo cada 10 años. La Difteria es una enfermedad con cierto repunte en algunos países, por lo que no está de más estar vacunado contra ella.

Existe en la actualidad una vacuna combinada mediante la que se suministra la profilaxis para ambas enfermedades, la Dífteria y el Tétanos.

  • Hepatitis A y B: la Hepatitis A es muy común en países en desarrollo y es la enfermedad más común también entre los viajeros internacionales, ya que se adquiere a través de agua y alimentos contaminados o a través del contacto directo con personas infectadas. Por su parte la Hepatitis B es una enfermedad que se contagia a través de relaciones sexuales o por contacto y está presente en todos los continentes. Ambos tipos de Hepatitis tienen vacuna individualizada y su profilaxis se puede llevar a cabo de forma separada. Pero existe una profilaxis alternativa mediante la cual, con un solo tipo de vacuna, se pueden prevenir ambas enfermedades mediante una pauta de vacunación de 3 dosis intramusculares dentro de un periodo inferior al que se precisaría para la profilaxis individualizada para cada tipo de hepatitis.
  • Poliomielitis: también es una vieja conocida del calendario vacunal sistemático, cuya vacuna normalmente nos ha sido suministrada a todos en la infancia para combatir la consecuencias sobre el sistema nervioso central que  el virus de la polio puede ocasionar.
  • Rabia: enfermedad transmitida por animales domésticos o salvajes (perros, gatos, monos, murciélagos,…) que afecta al sistema nervioso central del ser humano, causando una encefalitis aguda, cuando la saliva y las secreciones de los animales infectados provocan lesiones por mordedura que favorecen la inoculación del virus en el ser humano. Su vacunación no implica el ser inmune al virus, pero ofrece una adaptación del organismo al mismo y otorga cierta ventaja a las personas vacunadas para poder tratar la enfermedad con más éxito una vez infectado. Es decir, la vacunación consiste en una tratamiento de pre-exposición para mejorar el éxito del tratamiento de post-exposición (para cuya administración es deseable tener un centro sanitario preparado próximo ). Las medidas de pre-exposición requieren vacunas de refuerzo cada cierto tiempo.
  • Encefalitis Centroeuropea o Primaveroestival: típica de zonas rurales, del Centro y Este de Europa, y es trasmitida por la picadura de la garrapata o por el consumo de leche de animales infectados. Seguro que muchos recuerdan la alarma que se ocasionó durante la Eurocopa de 2008 en Austria y Suiza a causa de la posible existencia de la “garrapata asesina“, tal y como el sensacionalismo la denominaba en aquella época, portadora de la enfermedad en los campos de estos países. Las autoridades aconsejaron entonces la vacunación ante el virus para todos aquellos viajeros que pretendieran hacer senderismo o acampada en zonas rurales y boscosas.
  • Encefalitis Japonesa: enfermedad endémica de alguna zonas rurales del Nordeste y Sudeste Asiático y Subcontinente Indio que se trasmite por la picadura de mosquitos del género Culex (mosquito común) portadores del virus. Las presencia del mosquito  es mayor en zonas rurales y, muy especialmente, en granjas de cerdos y cultivos de arroz.
  • Fiebre Tifoidea: enfermedad característica de países en vías de desarrollo, que no hay que confundirla con el Tifus, y principalmente presente en sus zonas rurales, cuyo contagio se produce a través del consumo de agua y alimentos contaminados. A diferencia de la enfermedades anteriores, está causada por una bacteria (Salmonella typhi o paratyphi). Los efectos de la vacuna para prevenir la enfermedad son limitados.
  • Cólera: enfermedad también frecuente en países en vías de desarrollo y también ocasionada por una bacteria  (Vibro cholerae), que provoca trastornos intestinales agudos y que se contrae por el consumo de agua y alimentos contaminados. No es un verdadero peligro para los viajeros si se siguen medidas higiénico-preventivas y se visitan lugares con previsión de brotes epidémicos.
  • Meningitis Meningocócica: principalmente presente en la zona subsahariana del continente africano, se presenta normalmente en forma de epidemia y principalmente en invierno y primavera y también es de origen bacteriano (Meningococo).

Certificado 2

Ejemplo de certificado de vacunas no obligatorias

No siempre encontraremos vacunas para todas las amenazas existentes a la hora de realizar un viaje, pero aquí se han indicado las más comunes a tener en consideración. Si bien faltaría mencionar otro tipo de enfermedad transmitida por insectos para la que sí existe tratamiento pero no vacuna, la Malaria o Paludismo. Para su prevención y tratamiento existe una quimioprofilaxis, basada en la toma de diferentes variedades de medicamentos en función del tipo de malaria al que se estará expuesto, a la espera de que los avances que se están realizando para la obtención de una vacuna eficaz para luchar contra la enfermedad den sus frutos más pronto que tarde.

Finalizamos el post como lo iniciamos, diciendo que la decisión final sobre la necesidad de vacunarse debe de ser una decisión personal, pero dicha decisión es deseable que siempre esté basada en la información y no en el desconocimiento. Ya que las consecuencias pueden llegar a ser graves.

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