7 Buenos bares y tabernas para tomar vinos, vermut y cañas en Madrid

Nuestro querido Madrid, ciudad cosmopolita, acogedora, tradicional y moderna a partes iguales, tiene entre sus costumbres más consolidadas entre los madrileños, y también entre los que no lo son y están de paso por la ciudad, el salir a tomar vinos, vermut o cañas como un elemento imprescindible para compartir buenos momentos en la mejor compañía.

El salir a tomar algo por el Centro de Madrid es algo profundamente extendido y, para fortuna de todos, también muy consolidado entre las generaciones más jóvenes.  Chavalería que ha cogido con ganas el testigo de sus mayores y que, frecuentando los mismos bares y tabernas de la ciudad, ahora amplían el horario del tradicional tapeo con unos vinos, un vermú o una caña hasta mucho más allá que sus predecesores. Así que ahora el salir a tomar el aperitivo o tomar algo comienza al medio día y llega hasta entrada la noche. Lo llaman progreso a esto también ¿No?

Pero lo que no ha cambiado con el paso de los años son los establecimientos típicos a los que salir a tomar esos vinos, esas cañas o el típico vermut de grifo.

Casa Camacho Yayos
Casa Camacho "Yayos" (Madrid)

Madrid tiene la suerte de mantener vivos los mismos sitios en los que, en algunos casos, hace ya más de un siglo los parroquianos madrileños salían a tomar algo. Estos establecimientos, bien sea por su solera, su ambiente o su capacidad para fidelizar clientela generación tras generación, ahora son seña de identidad de la capital y merecen seguir siendo frecuentados para perdurar tal cual muchos años más.

Casa Baranda (Madrid)

Es cierto que con el paso del tiempo por el camino han desaparecido muchos establecimientos auténticos, pero aún se mantienen muchos de los centenarios y algún otro de larga tradición a sus espaldas que se han ganado con honores su fama y popularidad.

De entre todos ellos, si tenemos que recomendar algunos cuya visita consideramos imprescindible, estos son nuestros mejores  7 bares y tabernas para tomar un buen vino, vermut y cañas en Madrid:

Casa Camacho (Yayos)

Esta taberna clásica ubicada en el popular barrio madrileño de Malasaña (C/ San Andrés, 4) es una institución en la capital. Sus famosos “Yayos”, vermut de grifo mezclado con ginebra y gaseosa, servidos en copa con un poquito de hielo y una rodaja de limón llevan deleitando a varias generaciones y, en los últimos tiempos, a numerosos extranjeros que se acercan a probar la pócima mágica del local.

Su popularidad es tal que a ciertas horas hay que hacer cola para entrar y, como nos dicen sus dueños, ya están hechos a la fama. Fama que les lleva a ser fotografiados y entrevistados como si fueran famosos, que en cierto modo ya lo son, y a posar con la naturalidad que la foto siguiente muestra.

Casa Camacho Yayos Madrid
Casa Camacho "Los Yayos" (Madrid)

Una foto que muestra que los camareros son más majos que las pesetas. Fue explicarles que queríamos hacer una fotos del lugar y tan habituados parecen estar a ello que parecen ya tener las poses estudiadas para salir tan lustrosos en ellas.

Para los que se pregunten de donde viene el nombre de “Yayo” que tiene el preciado combinado de vermut, la respuesta está en la antigua clientela del local. Ya abuelos y, por consiguiente, Yayos.

Casa Camacho aún no ha cumplido un siglo pero, salvo que sus dueños se arrepientan antes, en el 2029 lo conseguirá.

Bodega de la Ardosa

Se trata de otra de las tabernas icónicas de la ciudad con más de un siglo abierta al público.

Situada también en Malasaña (C/ Colón 13), lleva abierta al público desde 1892 y de entonces aún conserva su tradicional rótulo de cristal pintado de la entrada.

El establecimiento es pequeño, como suele ser característico en estos garitos, pero su decoración es inmensa. Las antiguas vigas de hierro del edificio del viejo Madrid en el que se encuentra están a la vista y haciendo bulto, como un feligrés más, y las paredes decoradas con azulejo hasta media altura completan su decoración hasta el techo con infinidad de botellas, fotografías y recuerdos varios con mucha solera. Además su fachada en madera pintada de rojo y sus amplias cristaleras hacen inconfundible esta taberna.

Aquí el vino y el vermut de grifo son una opción, pero lo que triunfa es la cerveza. Siendo un buen lugar para degustar cervezas internacionales también.

Por cierto, el nombre del establecimiento se lo puso el fundador en honor a un pueblo de la provincia de Toledo con el mismo nombre.

Casa Baranda

Justo al lado de la anterior (C/ Colón 11) se encuentra este establecimiento que ocupa lo que en su tiempo fue una de las tascas más castizas de la capital, la Taberna de Paco Manteca de 1919.

Paco Manteca fue un vividor con afán de ser torero que, al no conseguir vivir de los toros, finalmente montó la taberna que ahora acoge a Casa Baranda. Curiosamente esta taberna es también propiedad de los actuales dueños de la vecina Bodega de la Ardosa, que se esmeraron en mantener la esencia castiza del establecimiento y no dejar caer en el olvido la historia .

Los cuarterones de madera marrón y su letrero en cristal pintado delatan que aquí hubo, y ahora también hay, un sitio con cierta solera. Su interior también mantiene las vigas de hierro, azulejos en las paredes y una restaurada barra de zinc de las de toda la vida. Castiza, castiza.

En los tiempos de Paco Mateca el lugar lo frecuentaban toreros y aficionados del mundo taurino. Ahora entre su decoración encontramos recuerdos de la fiesta nacional e incluso alguna cabeza de toro.

Casa Baranda Madrid
Casa Baranda (Madrid)

El local está especializado en vinos de Jerez, buen fino estupendamente almacenado en las barricas que decoran también el local. Aunque también es buen sitio para unas cañas y su tapeo de raciones típico de taberna de toda la vida (aunque en este caso no lo sea).

Casa Alberto

Otra de las tabernas históricas de la ciudad. Fue fundada en 1827 en el mismo edificio en el que vivió y escribió parte de su obra literaria Don Miguel de Cervantes.

Los cuarterones en color rojo de su entrada delatan su ubicación en el Barrio de la Letras, en plena calle Huertas 18, y ya solo por su legado histórico merece la pena acercarse a este local. Conserva recuerdos de Cervantes, abundante decoración taurina y una extraordinaria barra de madera y piedra sobre la que da gusto tomarse una caña, un vino o un vermut de grifo de los que sirven en el local.

Como dirían los taurinos, es un sitio con trapío. Una taberna muy cuidada en la que además se come muy bien a mesa puesta, teniendo entre sus especialidades el rabo de toro.

La Venencia

No muy lejos del anterior encontramos un cachito de Cádiz en Madrid, en este local de esencia castiza pero de buen vino gaditano.

Su nombre delata qué podemos encontrar en este bar. Se trata de una bodega del Barrio de las letras, (C/ Echegaray 7) especializada en vino de Jeréz que bien se puede acompañar de una tapita de mojama.

Un concepto de local diferente a la taberna típica madrileña, pero que mantiene una irreductible esencia castiza.

Las consumiciones se apuntan con tiza en la barra y el vino se conserva en la cubas que decoran el local junto a montones de botellas ocultas bajo el polvo acumulado durante años.

La Venencia Madrid
La Venencia (Madrid)

Si no conoce el vino de Jerez, este es el sitio adecuado para aprender a diferenciar una manzanilla, un amontillado, un palo cortado o un oloroso. Llevan sirviéndolos desde 1922 y algo saben del tema.

El ambiente es sobrio y el hacer fotos del interior está prohibido. Así que la única buena forma de conocer el local es visitarlo.

Taberna Stop Madrid

Si hablamos de vinos principalmente, un imprescindible en la capital para nosotros es esta bodega situada en la Calle Hortaleza nº 11, muy cerca de Fuencarral y la Gran Vía, en el Barrio de Chueca.

En sus inicios allá por 1929 fue tienda de licores y embutidos, pero a finales de los 70 se convirtió en bodega especializada en vinos.

Aquí se pueden encontrar buenos caldos de las denominaciones de origen más importantes, así como conocer vinos no tan conocidos especialmente seleccionados por la casa. Para los amantes del buen vino este local, que aún mantiene su aspecto de tienda, es un imprescindible.

Tiene dos espacios. Uno junto a su barra–mostrador, para tomar algo de pie, y otro con pequeñas mesas y taburetes en los que poder sentarse a tomar algo escoltado por una pared que hace las veces de bodega, repleta de botellas de vino.

Taberna Stop Madrid
Taberna Stop Madrid

Nuestro rincón favorito del local es una mesita junto a una de las cristaleras que da a la calle. Desde aquí se puede ver el ajetreo de Madrid tranquilamente y saboreando un buen tinto.

También sirven cañas y raciones para acompañar.

Casa Amadeo (Los Caracoles)

Terminamos nuestro recorrido en esta cervecería muy popular situada en el Barrio de La Latina,  en plena Plaza de Cascorro (nº 18), y que se llena especialmente los domingos por estar en El Rastro Madrileño.

Los azulejos que decoran el establecimiento ya anticipan la antigüedad del mismo, fundado en 1942. El propietario que dio nombre al local, Amadeo, a sus casi 90 años, aun se deja ver  por allí para “controlar” el negocio, hablar con la clientela y servir su ración estrella, los caracoles.

En Casa Amadeo dicen tener los mejores caracoles de Madrid. Se guisan con chorizo o torreznos y, acompañados de una caña tirada con esmero, son una delicia para el mundo entero. Porque a esta taberna con más de 75 años de antigüedad se acercan feligreses de todas las nacionalidades, que completan su visita al rastro o a la Latina con unas cañas y unos caracoles en uno de los bares más castizos de la ciudad.

Casa Amadeo caracoles
Ración de Caracoles en Casa Amadeo (Madrid)

Dicho esto, hasta aquí nuestra propuesta de buenos bares y tabernas en Madrid para disfrutar de una buena jornada de chateo, aperitivo, cañeo, vermú, tapeo, turisteo o como lo queramos llamar por el centro de la capital. Suficientes paradas para hacer una entretenida ruta por algunos de los barrios más populares de la ciudad mientras se toma algo.

¡Salud y a disfrutar!

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