Uçhisar (Turquía): La Fortaleza Troglodita de Capadocia

¿Te imaginas vivir en un milagro natural?…¿Habitar un lugar único en el mundo?…¿Despertar en un paraje donde el medio natural se ha expresado de forma excepcional?..

Pues eso es los que los habitantes de Uçhisar (Turquía) han vivido durante siglos y, algo parecido, es lo que experimentamos viajando hasta el “País de Bellos Caballos” o, lo que es lo mismo, la Capadocia. Que es como en lengua persa se conocía, y ahora aun conocemos, a esta singular región de Turquía.

Paisaje singular en Capadocia (Turquía)

La Capadocia es el resultado de un particular fenómeno geológico asociado a procesos volcánicos. Numerosas erupciones en la zona cubrieron en el pasado la superficie de toba, un tipo de roca ígnea muy porosa y fácil de trabajar, que es protagonista del llamativo paisaje de los valles de Capadocia. Las cualidades de este material rocoso fueron descubiertas por los habitantes de la región ya en el paleolítico y, desde entonces, los diferentes asentamientos que se han establecido en esta parte de Turquía han sido capaces de “domar” la piedra para construir cuevas y otras edificaciones habitables.

Castillo de Uçhisar en Capadocia (Turquía)

Uçhisar es uno de los mejores lugares de Capadocia en los que poder ver ambas cosas, el milagro natural que caracteriza la región y como el ser humano lo ha adaptado a sus necesidades con el paso de los siglos.

La Capadocia es impresionante en general pero, dentro de ella, Uçhisar lo es en particular porque los fenómenos naturales en sus dominios dieron lugar a una destacada formación geológica. Un promontorio de roca volcánica que se levanta unas decenas de metros sobre el horizonte.

Fortaleza Trogrodita de Uçhisar en Capadocia (Turquía)

Dicho promontorio es conocido como el Castillo de Uçhisar, aunque realmente es una fortaleza aprovechada a base de excavar artesanalmente las formaciones de toba para crear habitáculos y laberínticas galerías que comunican el interior con el exterior.

El lugar dejó de ser habitado no hace mucho tiempo, a causa de los peligrosos desprendimientos de la ya frágil formación rocosa. Así que muchos vecinos viven ahora en casas construidas en las laderas del promontorio ígneo de una forma algo más moderna y confortable. Sin embargo aún se puede contemplar con claridad, e imaginar, lo que el castillo pudo ser en sus tiempos de gloria. Desde la prehistoria, pasando por la época de máximo apogeo de la Ruta de la Seda y la llegada de los primeros cristianos, hasta prácticamente nuestros días.

Castillo troglodita de Uçhisar en Capadocia (Turquía)

Una bandera otomana corona el perforado peñón, repleto de ventanucos y cavidades a distintas alturas. Parece una auténtica fortaleza troglodita y, a la vez, un decorado irreal surgido de la imaginación. Pero no, por mucho que uno se pellizque y pestañee, la ilusión no desaparece. Sencillamente porque Uçhisar es totalmente real y el único sitio, junto a la vecina Ortahisar, donde se puede contemplar algo parecido.

Llegar hasta Uçhisar es muy sencillo desde la popular localidad de Goreme, el corazón de Capadocia. Simplemente hay que adentrarse en el pintoresco Valle de las Palomas para, en una ruta de senderismo mágico de menos de dos horas, alcanzar el mundo “troglodita” de la vecina Uçhisar.

Valle de las Palomas (Capadocia)

La ruta permite contemplar y acercarse a las famosas chimeneas de hadas características de la Capadocia (como las del cercano Valle del Amor), a numerosas casas rupestres (algunas aún en uso) y a los innumerables palomares que han dado nombre al valle. Hay más que en ninguna otra parte de la región, aunque en su práctica totalidad están ruinosos.

Antiguas viviendas en el Valle de las Palomas (Capadocia)

El motivo de tanto palomar en el lugar se debe a que antiguamente la carne de paloma era apreciada y también a que se utilizaban los excrementos de este pájaro, tan mal visto en nuestras ciudades, como abono para la agricultura local. El paso de los años ha desplazado este recurso natural por el uso de los abonos comerciales, favoreciendo el abandono y deterioro de los palomares. Aunque aún hay intentos por conservar algunos ejemplos de estas construcciones típicas, levantadas a base de excavar la roca y reacondicionar antiguas casas e iglesias, y evitar que desaparezcan las palomas del valle.

Antigua vivienda y palomar abandonados en Uçhisar (Capadocia)

Hemos de decir que nosotros no vimos ni una sola paloma durante nuestra ruta por el Valle de la Palomas ni en la Capadocia en general. Posiblemente porque el viaje lo realizamos en el mes de marzo y hacía tanto frío que casi era más esperable ver pingüinos que palomas deambulando por los caminos. Incluso nos nevó ligeramente justo cuando estábamos visitando el Castillo de Uçhisar, dando un toque aun más pintoresco a la aventura. Ni un alma en el lugar, solo la toba excavada, los copos de nieve precipitándose lentamente sobre el castillo, el frío y nosotros ¡Una experiencia única! 🙂

Antiguos palomares en Capadocia (Turquía)

Para regresar a Goreme, nuestro punto de partida, optamos por utilizar el dolmus (los autobuses locales). Son muy baratos y desde Uçhisar salen con relativa frecuencia hacia la estación de autobuses de Goreme, comunicando ambas localidades en pocos minutos.

Goreme (Capadocia)

La entretenida excursión nos llevó media jornada. Suficiente para permitirnos vivir por unas horas la experiencia de gastar suelas por un lugar único en el mundo, disfrutando del antiguo “País de Bellos Caballos” como pudieron hacerlo los antiguos moradores del Castillo Troglodita de Uçhisar y, por extensión, del conjunto de esta parte de Anatolia Central reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

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