Monsanto (Portugal): El pueblo entre rocas que juega a los bolos con la naturaleza

Encaramado en la cima de una colina de roca que se divisa desde kilómetros a la redonda, entre enormes peñas o rollos de granito que parecen querer desprenderse ladera abajo en cualquier momento, encontramos este pueblo de encanto único.

A pocos kilómetros de la localidad extremeña de Coria, exactamente a 57 km, pero ya adentrados en el país vecino, encontramos una de las principales atracciones turísticas de Portugal. Monsanto (Portugal): El pueblo entre rocas que juega a los bolos con la naturaleza.

Monsanto (Portugal)
Monsanto (Portugal)

El lugar es tan pintoresco que su singular arquitectura llamó la atención de los productores de «La Casa del Dragón», precuela de «Juego de Tronos». Hasta el punto de contar con este rincón con encanto de Portugal como escenario perfecto para rodar los capítulos 8 y 9 de la afamada serie.

Monsanto (Portugal)
Monsanto (Portugal)

Y es que esta aldea portuguesa parece surgida de la imaginación de un guionista o de un novelista de ficción, que ha tenido la suerte de conseguir que su obra se haga realidad. Para suerte de todos los que cada año la visitan 😉

Os invitamos a continuación a conocer todo lo que ver en Monsanto (Portugal): El pueblo entre rocas que juega a los bolos con la naturaleza.

Qué ver en Monsanto

El que cuente con los títulos de «Pueblo Más Portugués de Portugal» (1938) y «Aldea Histórica» (1995) ya nos anticipa que en Monsanto merece una visita.

Y bien la merece. Hasta el punto de ser una de las principales atracciones turísticas de la región Castelo Branco, distrito al que pertenece como parte del municipio de Idanha-a-Nova, ya que ofrece a los visitantes una sorprendente experiencia única.

Arquitectura singular

El gran atractivo de la localidad es ver cómo sus antiguos habitantes encontraron la forma de levantar la aldea entre los gigantes bloques de granito que abundan en la zona.

Entendemos que buscaban, por un lado, que les sirvieran de protección y, por otro lado, como elemento constructivo principal. Siendo el resultado de la arquitectura local realmente sorprendente.

Monsanto (Portugal)
Monsanto (Portugal)

El granito está presente en todas y cada una de las construcciones que podemos ver por toda la localidad. Pero en dos formas bien distintas, tal cual se presenta en la naturaleza, aprovechando los bloques de piedra como pared, o trabajando la piedra por manos canteras para completar las construcciones.

Monsanto (Portugal)
Monsanto (Portugal)

El conjunto es realmente impactante. Especialmente por ver, una vez más, como el ser humano ha sido capaz de adaptarse al medio y porque, hasta cierto punto, los redondos bloques de piedra parece que pueden soltarse en cualquier momento y arrasar ladera abajo con todo lo que encuentren en su camino. Como si de un gigantesco juego de bolos se tratara.

Monsanto (Portugal)
Monsanto (Portugal)

Gastando suelas por el pueblo podremos ver pequeñas y humildes viviendas, pero también palacetes con blasones y portales manuelinos, iglesias y la sobresaliente Torre de Lucano (siglo XIV).

Dicha torre está coronada por un gallo de plata, el trofeo que se le otorgó a Monsanto por ganar el concurso con el que fue considerado ‘El Pueblo más portugués de Portugal’ en 1938.

Monsanto (Portugal)
Monsanto (Portugal)

Las Pocilgas (Furdas)

Los cochinos fueron una fuente importante de alimento a largo plazo en la zona, ya que su carne podía transformarse en salchichas para todo el año, y las pocilgas en donde se criaban antiguamente los marranos estaban repartidas por el pueblo.

Pero con el tiempo se fueron centralizando en solares baldíos de las afueras, por razones de salud pública básicamente, alineándose a lo largo de los bordes de los caminos que subían hacia el castillo.

La mayoría se construyeron siguiendo el modelo tradicional: un refugio, la mayoría de las veces de forma circular, con paredes de piedra seca recubiertas por un falso techo formado por rocas apiladas horizontalmente en sucesivas hileras hasta quedar selladas y cubierto con tierra. También presentaban una puerta que se abría a un pequeño patio amurallado.

Ahora ya es difícil ver gorrinos para matanza por Monsanto, ya que se ha entregado de lleno al negocio del turismo rural, pero aún se pueden ver unas cuantas pocilgas subiendo hacia el castillo.

Camino a las "furdas" y al Castillo de Monsanto (Portugal)
Camino a las "furdas" y al Castillo de Monsanto (Portugal)

El Castillo

El Castillo es otra de las paradas imprescindibles de la localidad, por su importancia histórica y por las impresionantes vistas que ofrece sobre todo el entorno de Monsanto.

La edificación forma parte de las fortificaciones que los antiguos templarios levantaron siguiendo el río Ponsul para defenderse de los musulmanes.

Castillo de Monsanto (Portugal)
Castillo de Monsanto (Portugal)

Monsanto fue uno de los primeros lugares fortificados como parte de esta operación, sustituyendo a un castillo musulmán anterior, aunque fue devuelto a la corona en 1172. A esta fase románica, que hoy apenas es reconocible en la ciudadela, le siguió una gran campaña gótica reformadora, entre finales del siglo XIII y principios del siglo siguiente, en la que se fortificó toda la ladera. Se salvó de obras durante la Guerra de la Restauración, pero fue remodelado en el siglo XIX. Ya en el siglo XX sufrió una gran reforma, que llevó al castillo a su aspecto actual.

Castillo de Monsanto (Portugal)
Castillo de Monsanto (Portugal)

En uno de los extremos de la muralla hay un punto geodésico que marca la ubicación más alta de la zona, desde dicho punto se pueden conseguir una estupenda panorámica de Monsanto y de sus alrededores.

Vistas de Monsanto (Portugal) y alrededores desde el Castillo
Vistas de Monsanto (Portugal) y alrededores desde el Castillo

Capilla de San Miguel

No muy lejos del Castillo, situada en el ala noreste del mismo, encontramos esta capilla aislada entre peñas de granito.

Se trata de un templo del siglo XII que cuenta con una sola nave y cabecera, una fachada con portal de arco de medio punto y una sobria decoración en general.

Capilla de San Miguel (Monsanto, Portugal)
Capilla de San Miguel (Monsanto, Portugal)

Su campanario, separado una decena de metros de la capilla, se levanta sobre un imponente afloramiento rocoso.

Las obras de restauración de mediados del siglo XX resultaron en el aspecto que podemos ver en la actualidad; un edificio sencillo y de arquitectura arcaica, justificado por su ubicación en una periférica frontera que aún no había sido completamente pacificada frente a los musulmanes.

Cómo llegar

Monsanto se encuentra a unos 20 Km de la frontera de Portugal con la provincia de Cáceres (Extremadura), a menos de una hora la localidad cacereña de Coria.

Así que simplemente hay que dirigirse en dirección a la frontera por la EX-108, para adentrarse en el país vecino y seguir la N239 hasta Monsanto.

Como no es preciso circular por autopistas o vía verde, no hay que pagar peajes.

Dónde aparcar

El aparcar sí que puede ser una gran aventura a la hora de visitar Monsanto. No se puede acceder al centro de la aldea con vehículo privado y, aunque hay zonas habilitadas a la entrada de la localidad, el aparcamiento disponible se queda corto para la avalancha de visitantes en algunas épocas del año.

Para regular la afluencia de coches, durante nuestra visita (finales de agosto de 2022), vimos que se estaban instalando parquímetros a la entrada de la aldea.

Es decir, en breve o ya, habrá que pagar por aparcar y será difícil el poder evitarlo. Salvo que estaciones el vehículo muy, muy lejos del pueblo.

Dónde Comer y Dormir

Aunque la aldea de Monsanto es pequeña, algunas de sus antiguas viviendas se han transformado en negocios turísticos.

Ahora podemos encontrar establecimientos de venta de productos típicos de la gastronomía local, de artesanía o souvenires.

Pero también hay pequeños y coquetos restaurantes y unas pocas casas rurales bien cuidadas.

Así que cuenta con todo lo necesario para extender la visita todo lo que uno quiera.

Aldea de Monsanto (Portugal)
Aldea de Monsanto (Portugal)

Cuándo ir

Se trata de un lugar perfecto para una escapada durante cualquier época del año.

Nosotros optamos por visitar Monsanto a finales de agosto, por la tarde, cuando empezaba a bajar el calor, y tuvimos la grata sorpresa de encontrar la aldea con poca afluencia de turistas.

Nos encontramos a varias familias portuguesas, unos pocos franceses y otros pocos ingleses. Pero no más de 25 personas en total y nosotros como únicos españoles. Algo que nos resultó especialmente curioso.

Así que no nos costó encontrar lugar para aparcar cerca del centro y pudimos ver todos los rincones con encanto de Monsanto con total tranquilidad.

Lo que si tenemos claro es que cuanto antes se visite mejor, porque la sensación que nos quedó es que poco a poco está perdiendo su esencia rural para convertirse en un mayor negocio turístico.

Nota: 09/10/2022 es la fecha de la última edición de este artículo sobre «Monsanto (Portugal): El pueblo entre rocas que juega a los bolos con la naturaleza«.

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