El Risco de las Cuevas (Perales de Tajuña): La pequeña Capadocia de Madrid

Hemos pasado cientos de veces junto a Perales de Tajuña (Madrid), siguiendo la autovía de Valencia con dirección a la Costa Mediterránea, pero nunca contamos con que en esta localidad se encuentra uno de los vestigios arqueológicos más interesantes de la Comunidad de Madrid y que, además, se puede visitar a través de un ameno paseo por el valle del río Tajuña.

Pero como se dice siempre, nunca es tarde si la dicha es buena y por fin podemos decir que hemos visitado y conocemos este magnífico enclave conocido como el Risco de las Cuevas. Una formación natural modificada ingeniosamente por la mano del hombre, representando un ejemplo extraordinario de como el ser humano ha utilizado de forma inteligente los recursos naturales para vivir durante miles de años.

El municipio de Perales de Tajuña se encuentra muy cerca de Madrid capital, a unos 40 kilómetros, en la que se conoce como la Comarca de Las Vegas. Una zona de paredes calizas, de yesos y de tierras fértiles creadas por los cursos fluviales que, en el caso de Perales, protagoniza el río Tajuña.

Precisamente esta combinación de tierras fértiles, disponibilidad de agua y paredes de roca fácil de trabajar fueron los alicientes que promovieron que este territorio fuera habitable para nuestros antepasados. Ascendientes o predecesores muy lejanos, porque nos estamos remontando hasta la Prehistoria.

A las afueras del casco urbano, y prácticamente junto al viaducto de la Autovía del Este A-3, se levanta una pared de roca sedimentaria que, según averiguamos en el lugar, se comenzó a formar hace 20 millones de años ¡Ni más ni menos!

El Risco de las Cuevas (Perales de Tajuña)

Es la pared conocida como el Risco de las Cuevas, caracterizada por una composición fácil de excavar u horadar, en la que actualmente se pueden contemplar hasta un total de 50 cuevas (no naturales), de diferentes dimensiones e intercomunicadas a distintos niveles en algunos casos. Podemos decir que este conjunto de casas-cueva es un “edificio de viviendas prehistórico”.

Decimos prehistórico porque, aunque la fecha exacta de las cavidades no es conocida, en el lugar se han encontrado referencias de materiales arqueológicos desde el Neolítico.

Pero de lo que sí hay evidencias confirmadas, atendiendo a lo que leímos al llegar allí, es que estas cuevas pudieron ser las viviendas de una antigua tribu carpetana conocida como los Caracitanos. Uno de los grupos prerromanos que habitaron en la península.

El Risco de las Cuevas (Perales de Tajuña)

Luego los romanos desalojaron a sus moradores en el siglo I a.c. con una singular estrategia. Su ejército levantó una enorme polvareda para que, aprovechando el fuerte viento, las cuevas se llenaran de polvo y sofocaran a sus inquilinos. No deja de ser curioso, pero parece que hay datos arqueológicos y fuentes antiguas que atestiguan este hecho y también combates con ondas en la zona.

De tiempo después, durante el periodo de ocupación musulmana en la época medieval, también hay testimonios y restos que corroboran que las cuevas siguieron sirviendo de vivienda, refugio o almacén para los habitantes de aquel periodo.

Detalle del Risco de las Cuevas en Perales de Tajuña (Madrid)

Pero lo más curioso es que, a pesar de su aspecto rudimentario y no muy acogedor (comparado con viviendas más modernas), las cuevas siguieron habitadas hasta el siglo XX y es posible que aún sigan vivos algunos de sus antiguos ocupantes.

Siempre se ha sabido que las cuevas son excelentes reguladores bioclimáticos, ofreciendo temperaturas cálidas en invierno y frescas en verano.

Si a esto unimos su proximidad a la vega del Tajuña y su aprovechamiento como huerta o tierra de cultivo, es lógico que aun en el siglo pasado algunos madrileños siguieran aprovechando estas casas cueva como residencia o almacén.

Hoy ya no hay ninguna cueva habitada y muchas presentan un importante deterioro, pero aun es fácil ver e imaginar cómo fue el risco en su época de plena ocupación.

Fijándose en los detalles, se puede ver cómo se trabajaron los espacios interiores para ganar amplitud manteniendo columnas de piedra natural. Es sin duda un buen lugar para saber de dónde venimos y cómo han cambiado las cosas con el tiempo.

El Risco de las Cuevas en Perales de Tajuña (Madrid)

El lugar recuerda mucho a otros exóticos paisajes lejanos, como los que se pueden ver en Turquía. Por eso denominamos a El Risco de las Cuevas “la pequeña Capadocia de Madrid”, ya que su visita nos recordó a lo que pudimos ver en la Capadocia turca y lugares como, por ejemplo, Goreme o Uçhisar.

Casas cueva en Uçhisar (Turquía)

Aunque no es muy conocido para la gran mayoría, por su singularidad e importancia arqueológica, el Risco de Perales de Tajuña y sus Cuevas fueron declarados Patrimonio Nacional en 1931.

Y al objeto de dar a conocer el lugar, el ayuntamiento de Perales de Tajuña viene desarrollando en los últimos tiempos una labor divulgativa para atraer visitantes al Risco y la localidad. Para ello, entre otras iniciativas, se ha habilitado un centro de interpretación en una ermita del municipio (c/ Mayor Baja, 47), abierto los fines de semana en horario de 11:00 a 13:00 horas.

Si no se tiene la posibilidad de visitar el centro de interpretación, hay paneles explicativos frente sitio arqueológico, en los que se explica su origen y la historia de las cuevas.

Así que puede ser una excursión muy interesante y educativa para niños y mayores, padres e hijos. Ya que por su interés histórico y arqueológico, además de por su singularidad, el lugar bien merece una visita.

Detalle de panel explicativo en el Risco de las Cuevas (Perales de Tajuña)

Cómo llegar al Risco de las Cuevas

Hay dos posibles opciones para llegar. Siendo una mejor que otra, especialmente desde el punto de vista de la seguridad.

La primera, que no aconsejamos pero sabemos que se utiliza, es parando en el arcén de la carretera M-204. Desde esta carretera, que va paralela al río y comunica Perales de Tajuña con el vecino municipio de Tielmes, es posible ver ya el risco y sus cuevas circulando con el coche. Pero hay gente que opta por parar en los pocos espacios que permite su arcén, en dirección a Tielmes, para cruzar la vía y llegar hasta el risco. Insistimos, es poco cómodo y muy arriesgado. Mejor utilizar la segunda opción.

La segunda, mucho más segura y recomendable, sale desde la parte posterior del cementerio municipal de Perales. También se encuentra a las afueras del municipio y desde este punto sale un antiguo camino acondicionado que lleva directamente hasta los pies del risco, tras un agradable paseo de unos minutos que ofrece buenas vistas sobre la vega del Tajuña y las cuevas.

Acceso al Risco de las Cuevas (Perales de Tajuña)

Como punto de referencia para encontrar el acceso el cementerio se puede tomar la gasolinera existente a la salida de Perales, en la antigua N-III, frente al Cuartel de la Guardia Civil. Pasada la gasolinera, a los pocos metros, hay una pequeña calle en cuesta que lleva hasta unas viviendas y el cementerio. Se puede llegar con el coche hasta el propio campo santo, pero luego toca andar gastando suelas, usar la bici o al patinete (alguno vimos) para transitar por el camino acondicionado (asfaltado). El recorrido no implica ninguna dificultad, pudiendo decir que es una ruta de senderismo suave y acondicionada incluso para personas con movilidad reducida y carritos de bebé o niños pequeños.

Camino al Risco de las Cuevas (Perales de Tajuña)

Hay un cartel indicativo, poco legible, ya en las viviendas cercanas al cementerio. Quizás convendría que el ayuntamiento, si no lo ha hecho ya, señalizara el acceso desde la propia N-III. Porque no nos resultó muy sencillo llegar a la primera y constatamos no ser los únicos en la misma situación.

Dónde comer cerca

La experiencia de visitar el Risco de las Cuevas se puede completar con una visita al casco antiguo de Perales de Tajuña, tomar un aperitivo o vermú en alguno de sus bares junto a la plaza mayor y sentarse a mesa puesta para disfrutar de una buena comida, antes o después de visitar el emplazamiento arqueológico.

Tras dar unas cuantas vueltas por la zona, la opción que nos pareció más recomendable para comer fue el restaurante el Lagar de Nemesio. Su carta no es la más económica de la zona, pero tiene buena relación calidad-precio. Su ensalada de fresas y su pierna de cordero asada  son muy recomendables.

Una alternativa más económica (de batalla) es la propia gasolinera en la N-III, al salir del pueblo. Su menú de 10 € o la posibilidad de pedir bocadillos puede ser una alternativa para los que busquen gastar menos.

Por último, para los más ahorradores, el camino al risco tiene bancos para sentarse con buenas sombras de árboles. Así que pueden servir para hacer parada y comer un bocata o sándwich, haciendo un improvisado picnic, llevado de casa o comprado en los supermecados y tiendas de alimentación del pueblo. Pero eso sí, nada de dejar basura en la zona. Utilizar las papeleras, que también las hay.

De esta forma, uniendo a la visita arqueológica la visita gastronómica, podemos completar una interesante jornada para disfrutar de uno de los lugares más interesantes de la Comunicad de Madrid. Un lugar que, por otro lado, pasa directamente a nuestra magnífica lista de Escapadas Cerca de Madrid, junto a otras interesante escapadas como las Cárcavas de Patones, la Senda de los Oficios de la Vida (La Hiruela), la Ciudad Encantada de Tamajón o la Ruta de las Caras (Buendía) .

¡A disfrutar! 🙂

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