Qué ver en Narbona (Narbonne) y alrededores

Narbona (Narbonne) suma ya más de 2500 años de historia y en su encrucijada de calles nos ofrece un crisol de arte e historia de lo más interesante.

Gracias a su rico patrimonio artístico y monumental es uno de los destinos turísticos más populares al sureste de Francia.

Esta pequeña  ciudad monumental dentro de la histórica región de Occitania se caracteriza también por ser muy acogedora, tranquila y fácil de visitar a pie y por libre.

Esconde un patrimonio de una gran diversidad, distribuido entre destacables edificios monumentales de su bimilenario centro histórico.

Por su cercanía al Mar Mediterráneo también es un atractivo destino de playa, que cuenta 5 kilómetros de playas y destacables parajes naturales costeros.

Narbona (Francia)
Narbona (Francia)

Gracias a su buena comunicación, tanto por tren como por carretera, es uno de los más destacables destinos turísticos de Francia cerca España.

Así que podemos concluir que es una ciudad perfecta para una escapada de un día o de varios días, dependiendo de lo que uno quiera extender su viaje.

Ya que muy cerca cuenta con otros puntos de interés turístico destacables,  como la monumental Carcasonne o el Parque Natural de la Narbonnaise, que se pueden visitar fácilmente desde Narbona.

Disponiendo a la voluntad del viajero de un amplio abanico de posibilidades para completar un estupendo plan de viaje para todos los gustos y edades, incluso si se viaja con niños.

Catedral de Narbona (Francia)
Catedral de Narbona (Francia)

De nuestra escapada de cuatro días a continuación destacamos qué ver Narbona (Narbonne) y alrededores. Así como algunas recomendaciones adicionales para completar un viaje perfecto.

Qué ver y visitar en Narbona

Como ya hemos adelantado, es una ciudad estupenda para ser descubierta a pie.

La mayoría de sus puntos de interés se encuentran en un coqueto centro histórico, muy bien cuidado y fácil de visitar.

Pero el acceso a sus edificios monumentales más destacados implica el pago de una entrada, lo que hace aconsejable pagar por alguno de los paquetes de entradas o pases turísticos que se pueden adquirir a través de la Oficina de Turismo  (31 rue Jean Jaurès) o en los principales puntos turísticos de la ciudad.

La “Tarjeta Pass Narbona Monumental” cuesta 10€/persona y permite el acceso a los edificios principales e incluye una visita guiada (en periodo de programación). Pero hay también una tarjeta más económica, por 6€, que permite acceder únicamente al Palacio-Catedral.

Si bien hay que decir que, si se opta por pasar de comprar este tipo de paquetes turísticos, Narbona también ofrece infinidad de atractivos que no requieren pagar una entrada para disfrutarlos. Se puede vivir y disfrutar la ciudad a tu aire perfectamente, eludiendo la entrada a los espacios que requieren el pago de entrada.

Centro histórico de Narbona (Narbonne)
Centro histórico de Narbona (Narbonne)

El simple hecho de callejear por su entramado de vías históricas, seguir sus canales o adentrarse en sus mercados es gratis y también tremendamente recomendable. Hay planos turísticos o paneles informativos en el centro que facilitan la tarea.

Mapa del Centro histórico de Narbona (Narbonne)
Mapa del Centro histórico de Narbona (Narbonne)

Dicho esto, al lío, estos son los principales rincones de la ciudad Narbona que recomendamos visitar:

Via Domitia: Los restos de esta antigua vía romana, situados en la Plaza del Ayuntamiento, son un testimonio visitable (gratis) de la antigüedad de la ciudad. Es posible pisar el mismo suelo de piedra que construyeron y pisaron los romanos de la época hace más de 21 siglos ya. Unía Italia con España desde el siglo II a.c., pero no fue descubierta hasta 1997. 

 Plaza del Ayuntamiento y Via Domitia (Narbona)
Plaza del Ayuntamiento y Via Domitia (Narbona)

Palacio de los Arzobispos: Forma parte de un conjunto monumental singular, junto al claustro gótico, la Catedral de San Justo y San Pastor. Siendo el segundo conjunto monumental arzobispal más importante de Francia, después del de Avigñón.

Su fachada principal da a la Plaza del Ayuntamiento, básicamente porque en su edificio se encuentra la casa de la ciudad, y se levanta a los pies de la Via Domitia.

Cuenta con numerosos patios interiores, edificios y salas por las que merece la pena perderse un rato, gracias a las colecciones museísticas de distintas épocas que acogen.

En la terraza y jardín posteriores se encuentra un singular banco de madera de proporciones XXL, ideal para los amantes de los selfies y las fotos simpáticas. Esta parte del palacio suele acoger exposiciones de arte contemporáneo.

Banco XXL en la Terraza del Palacio Arzobispal (Narbona)
Banco XXL en la Terraza del Palacio Arzobispal (Narbona)

Por último destacar su Torreón Gilles Aycelin, que ofrece una vistas magníficas sobre el casco histórico y parte de sus alrededores. 

 Palacio de los Arzobispos (Narbona)
Palacio de los Arzobispos (Narbona)

Catedral de San Justo y San Pastor: Construida entre los siglos XII y XIV, es de estilo gótico y se caracteriza por un coro que cuenta con bóvedas de más de 40 m de altura. Su obra no se completó porque se quedaron sin piedras, se prefirió conservar la muralla en lugar de usar sus piedras para finalizar la catedral. La entrada es gratuita.

 Catedral de San Justo y San Pastor (Narbona)
Catedral de San Justo y San Pastor (Narbona)

El Tesoro de la Catedral: Si bien entrar a esta parte de la catedral no es gratuito, y al margen de las obras litúrgicas y de arte que acoge, aconsejamos su visita por el curioso fenómeno acústico que se puede experimentar en los extremos de su bóveda de ladrillo. Se trata de un singular y robusto sistema de comunicación. Algo igual se puede experimentan en la Estación “Gran Central Terminal” de Nueva York.

Tesoro de la Catedral (Narbona)

Basílica de San Pablo: Del siglo XII, se trata de la primera iglesia gótica de Narbonne y de una de las primeras al sur de Francia. Entremezcla el estilo gótico con el románico y, al igual que ocurre en la fachada de la Universidad de Salamanca, cuenta con un famoso batracio que os invitamos a descubrir. Una pista, esta rana de piedra sí está en el agua.

Horreum Romano: Se trata de un conjunto de galerías subterráneas (a 5 metros de profundidad) que en tiempos del imperio debieron servir como almacén (hórreo). Datan del siglo I a.c. y más de 2000 años después ahí siguen, piénsalo cuando entres a visitarlas.

 Horreum Romano  (Narbona)
Horreum Romano (Narbona)

Canal de la Robine: Declarado como patrimonio mundial de la humanidad por la Unesco, es un elemento destacado de la ciudad,

Se trata de un antiguo paso del río Aude por Narbona, una rama lateral del Canal de Midi, que parte el centro en dos mitades. Sus aguas son navegables y por el transitan barcos y barcazas privadas y turísticas.

Los barcos turísticos realizan recorridos de una hora de duración por 10 €, ofreciendo un paso de una esclusa y unas vistas desde otra perspectiva de la ciudad.

A ambos lados del canal hay jardines y agradables paseos que permiten recorrer parte del canal desde sus dos orillas.

 Canal de la Robine y Puente de los Comerciantes (Narbona)
Canal de la Robine y Puente de los Comerciantes (Narbona)

Mercado “Les Halle”: Visita imprescindible, porque es un lugar de encuentro entre la vida cotidiana de la ciudad y los curiosos viajeros. Se encuentra muy cerca de la Plaza del Ayuntamiento, en un edificio de estilo Baltard, y es un buen sitio para comprar productos frescos o incluso tomar algo. Quesos, pescados frescos del mediterráneo, encurtidos o incluso jamones ibéricos llegamos a encontrar allí.

 Mercado “Les Halle”  (Narbona)
Mercado “Les Halle” (Narbona)

Puente de los Comerciantes: Se trata de un puente habitado que conecta las dos orillas del Canal de la Robine.  En la antigüedad contaba con 7 arcos y servía de paso a la Via Domita. En cierto modo, aunque salvando las distancias, recuerda un poco al Ponte Vecchio de Florencia.

Puente de los Comerciantes (Narbona)
Puente de los Comerciantes (Narbona)

Cours Mirabeau: Un acogedor paseo arbolado a orillas del Canal, muy animado al atardecer, en el que tienen lugar mercadillos callejeros los jueves y los domingos.

Cuenta con buenos bares y restaurantes con terraza en los que poder relajarse y disfrutar del ocio local tomando algo.

Estos son algunos de los elementos destacables de la ciudad, cuya visita consideramos imprescindible. Pero, como también decíamos al principio, callejeando con tranquilidad y ganas de descubrir nuevos lugares es posible encontrar más rincones y edificios con encanto en poco tiempo.

Dónde comer o tomar algo en Narbona 

Como buen destino turístico que es, Narbona cuenta con muchos y buenos lugares en los que comer, cenar o simplemente tomar algo.

Si lo acotamos en una zona, el paseo Cours Mirabeau es uno de los espacios al aire libre más recomendables. Situado junto al canal, cuenta con un buen número de bares y restaurantes con terraza en los que poder disfrutar de la gastronomía local, con buen pescado fresco, o los platos más tradicionales de la gastronomía francesa.

Dentro del paseo recomendamos el restaurante “En Face”. Cuenta con una buena carta a precios populares y, por lo que observamos, con muchas recomendaciones dentro de guías de viajes.

Aquí degustamos un plato típico de “bulots”, unas caracolas muy populares en la zona.

Restaurante en Narbona (Narbonne)
Restaurante en Narbona (Narbonne)

Dentro del casco histórico en sí también hay buenas opciones para tomar algo. Ahí encontramos un recogida y acogedora terraza junto al Palacio Arzobispal, en 16 Place de l’Hôtel de Ville, estupenda para disfrutar de una agradable velada. Pertenece al restaurante “Ave Domitus”.

Otra buena terraza con encanto para comer, cenar o tomar algo se puede encontrar en 3 Rue Rouget de Lisle. Pertenece al restaurante “La Taverne de Lisle” y cuenta con un coqueto jardín con mesas.

Por último, y ya fuera del centro, hay que mencionar “Les Grands Buffets”. Un restaurante de récord Guinness, por contar con la mayor oferta de quesos del mundo, que es posiblemente el más famoso de Narbona y uno de los más populares de toda Francia.

Se trata del primer restaurante – buffet del mundo, en el que puedes comer todo lo que puedas, con productos de calidad y en un establecimiento de estilo clásico muy cuidado.

El lugar es tan famoso, dentro y fuera de Narbonne, que se llena con facilidad y por ello es imprescindible reservar con antelación.

El precio del buffet por persona es de cerca de 43€ por persona. Un precio a priori caro, comparado con el típico buffet que prácticamente todos tenemos en mente, pero una vez se entra en el establecimiento se entiende perfectamente que el precio es acorde al nivel del lugar.

La única pega de este buffet de capricho, por ponerle alguna, es que se encuentra a 20 minutos andando del centro histórico de Narbona.

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Dónde dormir en Narbona

La oferta hostelera también es amplia y para todos los bolsillos.

Nosotros optamos por una opción de precio intermedio, a medio camino entre la estación de tren y el centro de la ciudad, el “Zenitude Hôtel-Residences Narbonne”.

Una buena opción, sin lujos pero con todo lo necesario para una buena estancia, ideal tanto si se llega a la ciudad en transporte público como en vehículo privado.

Cómo llegar a Narbona

Narbona se encuentra a 100 km de la frontera entre Francia y España en la Junquera (1 h 10 minutos en coche), a 254 km de Barcelona (2 h 45 min. en coche) y a 857 km de Madrid (casi 9 horas en coche).

Si se opta por viajar en vehículo privado (coche, moto o autocaravana), desde la Junquera, simplemente hay que seguir por la Autovía A9 hacia Perpignan y seguir hasta la salida 38 que lleva a Narbonne. Fácil.

Pero nosotros recomendamos la opción del transporte público y en especial el tren “Renfe SNCF en Cooperación” con su conexión internacional de alta velocidad Madrid- París.

Es la opción de transporte que nosotros utilizamos desde Madrid y que, muy cómodamente, nos permitió llegar a Narbona en menos de 5 horas y 30 minutos.

El viaje se realiza en tren AVE, que sale de la estación de Atocha en Madrid y llega hasta la Estación de Narbonne tras realizar las siguientes paradas:

  • España: Madrid, Zaragoza, Tarragona, Barcelona, Girona y Figueres.
  • Francia: Perpiñán, Narbona.

Por su comodidad, el tren ofrece una alternativa estupenda para realizar una escapada de una forma descansada y en la que poder aprovechar el tiempo del desplazamiento a otros hobbies o pasiones (como una buena siesta para llegar bien descansado ¿No?).

Desde la estación de tren de Narbona, el centro está a tiro de piedra y es muy fácil llegar andando.

Estación de tren de Narbona (Narbonne)
Estación de tren de Narbona (Narbonne)

Dónde aparcar en Narbona

Si a pesar de lo dicho en el punto anterior aun prefieres viajar en coche, camper o cualquier otro tipo de vehículo privado, que sepas que las opciones de aparcamiento en Narbona son muy limitadas.

En el caso de que tu hotel o alojamiento cuente con parking, lo mejor será aparcar en él y visitar la ciudad a pie.

Si por el contrario no cuentas con alojamiento con parking, en las inmediaciones del Canal de la Robine hay zonas de aparcamiento público habilitadas. Pero son todas de pago.

Estas zonas de aparcamiento público son una buena opción para visitas rápidas o de pocas horas al centro de la ciudad histórica.

Qué ver en los alrededores de Narbona 

Muy cerca del centro de Narbona hay otros lugares recomendables que visitar, perfectos para completar una escapada de varios días con planes para todos los gustos.

El Parque Natural Regional “La Narbonnaise” es un buen ejemplo. Se extiende sobre unas 70000 hectáreas a lo largo del litoral y Narbona es su puerta de entrada. Es uno de los pocos lugares protegidos en la costa mediterránea y cuenta con una interesante diversidad paisajística, entremezclando complejos de lagunas, litoral, montaña, llanuras y canales.

Representa un lugar estupendo para realizar actividades al aire libre como, por ejemplo, deportes de naturaleza (senderismo, mountain bike, navegación o rutas a caballo) o el avistamiento de aves.

Sin olvidar que el parque regional cuenta con magníficas playas naturales a orillas del Mediterráneo, que separan las lagunas y zonas de marisma interiores del mar.

Otro buen ejemplo son las Salinas de Gruissan, un antiguo complejo salinero de 400 hectáreas único en Europa que convive con una granja de ostras. Se encuentra a 15 Km de Narbona.

Cuenta con un ecomuseo, la entrada es gratuita y permite caminar entre las marismas de las que se obtiene la sal desde tiempos antiguos. Hay visitas guiadas para conocer el lugar con detalle.

Pero si hay un destino cercano popular ese es la medieval ciudad de Carcasona (Carcassonne), que cuenta con el mayor recinto amurallado de Francia.

Se trata de otro de los destinos turísticos más populares de Occitania y se puede visitar perfectamente desde Narbona desplazándose en tren. El trayecto dura menos de 45 minutos y es perfecto para hacer una escapada de unas horas para conocer la que dicen es la ciudadela medieval fortificada mejor conservada de Europa.

Ciudadela medieval de Carcasona (Carcassonne)
Ciudadela medieval de Carcasona (Carcassonne)

De los tres lugares de interés en los alrededores de Narbona mencionados, Carcasona fue el destino por el que nosotros optamos para completar nuestra escapada de varios días. Fue la guinda.

En definitiva, podemos concluir que Narbona y sus alrededores ofrecen un sinfín de actividades, planes y destinos para disfrutar de un magnifico viaje por una de las zonas más destacables de Francia.

Confiamos en que las indicaciones y recomendaciones sobre qué ver en Narbona (Narbonne) y alrededores de nuestro artículo os puedan ayudar a vivir una gran experiencia viajera por tierras galas.

¡Buen viaje y a disfrutar! 😉

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